domingo, 20 de abril de 2014

Capítulo 4.

Estaba metida en mi trabajo cuando Jena me susurró:
-Rowling, ¿puedo hablar contigo un momento?
-Dime.- Dije mientras puse un vaso debajo de la maquina .
-Aquí no, en privado, por favor.-Vi que Tara estaba detrás de ella para cubrir mi puesto. Asentí. Y me metí en el cuarto de empleados con ella.
-No es fácil para mi decirte esto...-Respiró hondo.-Sé que tu no eres una chica que sea muy amigable en cuanto a clientes y compañeros. Te quería pedir que hicieses un esfuerzo. Desde que tú estás aquí nos han llegado muchas quejas de clientes sobre tus contestaciones algo bordes... También sé que desde que murió tu madre estás algo rara, pero te quería pedir que hicieses un esfuerzo y...-La interrumpí.
-Jena, a mí no me pasa nada. He superado lo de mi madre. Ella no tiene nada que ver con mi comportamiento soy así de siempre.
-Tu padre me dijo que...-Volví a interrumpirla.
-Me trae sin cuidado lo que te haya dicho mi padre. Si quieres que sea más simpática, lo haré.-No sé si quiso decirme algo más pero yo ya di por acabada la conversación.


Cuando terminó mi turno decidí ir a casa de mi padre para visitarle. Por mucho que yo hubiese cambiado el amor por mi padre seguía ahí. Además él no acabó de aceptar que me fuese de casa. Vivía en una calle bastante bonita, con mucha gente y unas casas preciosas. En esa casa me crié desde que nací. En parte me fui porque todo lo que veía en la casa me recordaba a mamá. Cuando entré en casa vi una caja llena de fotos.
-¿Papá?.- Justo apareció en el salón.
-Hola Roxanne.-Me dio un beso en la mejilla y siguió guardando fotos.
-¿Por qué guardas esas fotos?
-Quiero renovar la casa.
-¿Casualidad que en todas las que guardes salga mamá, verdad?
-Roxanne...
-No papá. Tenemos la suerte de tener recuerdos de ella y tu te quieres deshacer de ellos. ¿Pero de qué vas?
-Tenemos que superarlo...
-¿Y por eso tenemos que tirar todos los recuerdos? Esto no funciona así.
-Hija, basta...
-¿Y también le tienes que decir a mi jefa que desde que murió mamá yo soy diferente? Sigo siendo la misma. La muerte de mamá no ha cambiado nada en mí.
-Roxe, cuando echas de menos a alguien es normal que te sientas mal, no hay nada malo en admitirlo.
-¡Pero es que yo no la echo de menos!.- Me sorprendió a mi misma lo que acababa de gritar en ese momento. Salí de casa de mi padre dando un portazo. Estaba llorando pero no quería que me viese. Echaba mucho de menos a mi madre y sentía que sin ella nada tenia sentido. Solo necesitaba un abrazo y llorar en el pecho de alguien.


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